jueves, 3 de julio de 2014

La Leyenda Maori: Momias Rubias del Pacífico Sur

Las tradiciones orales de los Maoríes afirman que, a su llegada a Nueva Zelanda, los Maoríes encontraron que ya había una gran población bien establecida viviendo en el país. Los habitantes fueron descritos el tener la piel blanca a clara rojiza, con ojos de colores azul, verde a tonos más oscuros.

Su color de cabello oscilaba entre blanco y dorado, con el rojo siendo el predominante en la población general.

El término Morí pakeha, posteriormente utilizado para describir a los blancos europeos coloniales, fue derivado del nombre antiguo Pakepakeha, utilizado para describir la antigua población blanca.

Pequeños grupos de estos primeros habitantes sobrevivieron hasta el siglo 20, y son bien recordados los por veteranos como los pelirrojos, los Maoríes caras pecosas, o los rubios Waka.

Los escolares sondeando las definiciones y desarrollos del término Maorí "Pakeha" (nombre Maorí para la gente blanca) afirman lo siguiente:

La derivación parece ser de la gente mítica 'Pakepakeha', quienes eran seres traviesos, de piel y cabello claro, quienes vivian en la profundidad del bosque, saliendo por la noche.

Los 'Pakepakeha' también están vinculados a los 'Patupaiarehe' por su piel y cabello claro. Los 'Patupaiarehe' tenían la piel blanca y hermosas voces, y le dieron a la gente el secreto de la pesca con redes. Estas criaturas poseían canoas hechas de totora, que podían cambiar por arte de magia a buques de vela. Los 'Patupaiarehe' también pueden estar relacionados con la versión de Nahe de Pakeha como una abreviatura de 'Paakehakeha', dioses del océano que tenían las formas de peces y hombres (Biggs, 1988).

Estampa de Nueva Zelanda representando al la gente pre-maoríes Patu-paiarehe, ahora relegado al reino del mito y la leyenda.

Los ataúdes (foto arriba) fueron fotografiados en 1919, en lo alto de un acantilado en una parte muy remota de Nueva Zelanda. Cada ataúd fue tallado de un solo tronco, como una canoa, por herramientas de piedra. Estos esqueletos muestran fisiología Europea reconocible. Ellos ya eran muy viejos cuando fueron encontrados en lugares aislados del país, lejos de la tierra consagrada de un cementerio. Las personas fallecidas fueron, sin duda, los blancos Ngati Hotu, conocidos en el Maorí local y el folclore europeo por ocultarse de los caníbales durante siglos en esta región inhóspita.

Después de la venida de los caníbales Polinomios-Melanesios a Nueva Zelanda, las personas anteriores fueron cazadas hasta su extinción como fuente de alimento. Muchos de los Patu-paiarehe o mujeres Turehu, fueron absorbidas a la fuerza en las tribus Maoríes como esclavas. Los fugitivos o sobrevivientes entre las personas anteriores se trasladaron al remoto interior del país, y vivieron en los bosques profundos o cuevas oscuras, muchas de sucumbiendo a enfermedades pulmonares por esconderse durante el día y forrajeando por la noche.

Publicado por Atlantean Gardens

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