jueves, 31 de enero de 2013

¿Quién es la Diosa de la Luna?


Es popular en tiempos modernos, especialmente en los círculos Neopaganos, el pensar en la luna como la representación de una diosa. Pero, ¿qué pensaban los antiguos? ¿Era la luna femenina para ellos?

En la clásica Grecia y Roma, la respuesta a esa pregunta es claramente afirmativa. La Diosa Griega original de la Luna fue Selene, una Titána, o una de los dioses de la generación anterior a los más famosos Olímpicos. Selene, la luna, era hermana de Helios, el sol, y Eos, el alba. Eos es una diosa muy antigua, descendiente de una diosa (Aria) Indo-Europea del amanecer, que era vista como el brillante sol de la mañana y la hija del Dios del Cielo. 

En la mitología Griega ella abría las puertas del este por la mañana y salía en su carruaje., poco después, seguida por Helios, quien gobernaba el día en un resplandeciente carro tirado por caballos de fuego. Al igual que su hermano y hermana, Selene montaba un carruaje por los cielos. El suyo era dirigido por caballos blancos-luna que la dirigían hacia arriba del Océano, así como su hermano Helios terminando su descenso en el borde occidental del océano.

A finales de la época Romana, Diana absorbió los rasgos de muchas diosas, convirtiéndose en una figura divina que abarcaba todo. En Éfeso, en la actual Turquía, ella se fusionó con la diosa madre Cibeles, y se convirtió en una especie de virgen-madre, que influyó en el desarrollo de la María Cristiana. Paradójicamente, los que siguieron su culto como Diana fueron condenados finalmente como brujas por la Iglesia Católica.

Pero, ¿para las culturas antiguas, las que surgieron en la fértil creciente hace 5,000 años, creando las primeras ciudades y los primeros registros escritos de la historia?, ¿era la luna mujer para los antiguos Egipcios, los Sumerios y los Babilonios de Mesopotamia (Irak)? 

Tal vez le sorprenda saber que la respuesta es no. Para estas culturas muy antiguas, la Luna era un hombre, un dios. 

En Sumeria este dios fue Nanna, en Babilonia, el mismo Dios se llama Sin. Nanna era el padre de la Reina del Cielo, Inanna (Ishtar más tarde), quien fue identificada con el planeta Venus, entonces conocida como la estrella de la mañana y la tarde.

En Egipto, la representación celeste del Dios de la Luna era Thoth, dios de la sabiduría y la magia, al que se le atribuye la invención de la escritura. Thoth era representado con la cabeza de un ibis. En tiempos posteriores, la reina de Egipto de los Cielos, Isis, sería una de varias diosas cuyas originales conexiones solares serían reemplazadas por los lunares.

La antigua diosa Teutónica Hertha (la Tierra) era Virgen, pero estaba impregnada por el Espíritu celestial (el cielo), y su imagen con un niño en sus brazos se veía en los bosques sagrados de Alemania.

Vale la pena señalar que Diana e Isis fueron las principales rivales del cristianismo por el culto tan popular en la Roma Cristiana, y las dos diosas tienen más que un poco de parecido a la nueva Reina del Cielo, María, quien es representada a menudo de pie sobre la luna.

Con el tiempo, entonces, en las culturas fundacionales de la Civilización Occidental, la Reina del Cielo pasó por una metamorfosis, pasando de una asociación anterior con Venus, el Sol, y el amanecer, a una identificación con la luna.


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