lunes, 20 de febrero de 2012

La Misteriosa Cueva de Nevada de los Gigantes Pelirrojos


Muchas tribus Americanas Nativas del Noreste y el Sudoeste todavía relatan las leyendas de los gigantes de cabello rojo y de cómo sus antepasados ​​lucharon guerras terribles y prolongadas contra esos gigantes cuando ellos por primera los encontraron en América del Norte hace 15,000 años.

Otros, como los Aztecas y los Mayas grabaron sus encuentros con una raza de gigantes hacia el norte cuando se aventuraron a salir en expediciones. ¿Quiénes fueron estos gigantes pelirrojos que los libros de historia han pasado por alto?

Sus lugares de enterramientos y restos se han descubierto en casi todos los continentes. En los Estados Unidos estos han sido desenterrados en Virginia y Nueva York, Michigan, Illinois y Tennessee, Arizona y Nevada. Y es en el estado de Nevada, que la historia de las guerras de los Nativos Paiute contra los hombres gigantes pelirrojos fue transformada de un mito local a una realidad científica durante 1924, cuando las Cuevas de Lovelock fueron excavadas.

En un tiempo la cueva de Lovelock fue conocida como la cueva de la Herradura, debido a su interior en forma de U. La caverna, situada a unos 20 kilómetros al sur de la ahora Lovelock, Nevada, es de aproximadamente 40 pies de profundidad y 60 pies de ancho. Es una cueva muy antigua que pre-data a los humanos de este continente. En tiempos prehistóricos esta se encontraba debajo de un gigantesco lago interior llamado Lahontan que cubrió gran parte del oeste de Nevada. Los geólogos han determinado que la caverna se formó por las corrientes del lago y la acción del oleaje.

La leyenda
Los Paiutes, una tribu Nativa Norteamericana indígena en las partes de Nevada, Utah y Arizona, les contaron a los primeros colonos blancos sobre las batallas de sus ancestros con una raza feroz de gigantes blancos de cabello rojo. De acuerdo con los Paiutes, los gigantes ya estaban viviendo en la zona.


Los Paiutes nombraron a los gigantes "Si-Te-Cah", que literalmente significa "comedores de tule." El tule es una planta fibrosa de agua que los gigantes tejieron para hacer balsas para escapar de los continuos ataques de los Paiutes. Utilizaron las balsas para navegar a través de lo que quedaba del lago Lahontan. De acuerdo con los Paiutes, los gigantes pelirrojos eran tan altos como 8 pies, y eran un pueblo vicioso, inabordable que mataban y se comian a los Paiutes, los capturaban como alimento. [La sobreestimación es esperada.]

Los Paiutes les dijeron a los primeros colonos que después de muchos años de guerra, todas las tribus de la zona finalmente se unieron para deshacerse de los gigantes. Un día, mientras que perseguian a los pocos restantes enemigos pelirrojos, los gigantes se refugiaron en una cueva. Los guerreros tribales exigieron a sus enemigo que salieran y lucharan, pero los gigantes se negaron rotundamente a salir de su santuario. Frustrados por no derrotar a sus enemigos con honor [subestimación es de esperararse], los jefes de la tribu ordenaron a sus guerreros que llenaran la entrada de la caverna con ramas y les prendieran fuego en un intento de forzar a los gigantes salir fuera de la cueva. Los pocos que surgieron fueron instantáneamente atacados y matados con descargas de flechas. Los gigantes que quedaron en el interior de la caverna fueron asfixiados. [- "Honorablemente", supongo] Más tarde, un terremoto sacudió la región y la entrada de la cueva se derrumbó dejando solamente espacio suficiente a los murciélagos para entrar en ella y hacer de esta su hogar.

La excavación
Miles de años más tarde, la cueva fue descubierta, llena de guano de murciélago, casi 6 pies de profundidad. El guano de murciélago en descomposición se convierte en salitre, el principal ingrediente de la pólvora, muy valiosa. Por lo tanto, en 1911, una empresa fue creada específicamente para la explotación del guano. A medida que la operación minera iba progresando, esqueletos y fósiles fueron encontrados. El guano se extrajo durante casi 13 años antes de que los arqueólogos fueran notificados sobre lo encontrado. Desafortunadamente, para  ese entonces muchos de los artefactos habían sido accidentalmente destruidos o simplemente desechados. Sin embargo, lo que los investigadores científicos pudieron recuperar fue asombroso: más de 10,000 artefactos fueron desenterrados incluyendo los restos momificados de dos gigantes pelirrojos, una mujer de 6,5 pies de altura, y un hombre de más de 8 pies de alto. Muchos de los artefactos (pero no a los gigantes) se les puede ver en el pequeño museo de historia natural ubicado en Elko, Nevada.


La confirmación del mito
A medida que la excavación de la cueva avanzaba, los arqueólogos llegaron a la conclusión ineludible de que el mito Paiutes no era un mito, sino que fue verdad. Lo q los llevó a esta conclusión fue el descubrimiento de muchas flechas rotas que habían sido lanzadas a la cueva y una capa de material oscuro quemado en las secciones de la superposición del guano. Entre los miles de artefactos recuperados en este sitio de un pueblo desconocido es lo que algunos científicos están convencidos que es un calendario: una piedra con forma de rosquilla con exactamente 365 muescas grabadas a lo largo de su borde exterior y 52 muescas correspondientes a lo largo de la parte interior.


Pero este no iba a ser el capítulo final de los gigantes pelirrojos en Nevada. En febrero y junio de 1931, dos esqueletos de gran tamaño fueron encontrados en el lecho del lago seco cerca de Humboldt Lovelock, Nevada. Uno de los esqueletos mide 8,5 pies de alto y más tarde fue descrito como si hubiera sido envuelto en una tela tipo goma similar a la de las momias Egipcias. La otra fue cerca de 9 pies de largo. [Review-Miner Nevada periódico, 19 de junio de 1931.]


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